Domingo, 15 de Noviembre del 2020

El vaso de agua...

    Un psicólogo en una sesión grupal levantó un vaso de agua, todo el mundo esperaba la típica pregunta: ¿Está medio lleno o medio vacío? Sin embargo, preguntó:
    – ¿Cuánto pesa este vaso?
    Las respuestas variaron entre 200 y 250 gramos.
    El psicólogo respondió: “El peso absoluto no es importante, depende de cuánto tiempo lo sostengo.
    Si lo sostengo 1 minuto, no es problema, si lo sostengo una hora, me dolerá el brazo, si lo sostengo 1 día, mi brazo se entumecerá y paralizará.
    El peso del vaso no cambia, pero cuanto más tiempo lo sujeto, más pesado, más difícil de soportar se vuelve.”
    Y continuó: “Las preocupaciones son como el vaso de agua.
    Si piensas en ellas un rato, no pasa nada.
    Si piensas un poco más empiezan a doler y si piensas en ellas todo el día, acabas sintiéndote paralizado, incapaz de hacer nada.”
    “Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús”.     Filipenses 4:6-7
    ¡Acuérdate de soltar el vaso!