Dios es mi refugio

Jesús se acerca a nosotros para damos una nueva vida, un nuevo comienzo aún cuando lo vemos todo perdido.
Una mujer viuda estaba en medio del sufrimiento por la pérdida de lo único que tenía.. su hijo.. Rodeada de personas que la acompañaban al entierro sin la más mínima esperanza solo caminaba al lugar de sepultura.
Pero Jesús llegó a aquel lugar y cambió la historia. Jesús viendo el sufrimiento de aquella madre se compadeció y le dijo no llores y entonces obró a su favor devolviendo a través de un milagro la vida del niño que había muerto.
Hoy es igual El quiere cambiar nuestra historia, el nos dice no llores yo estoy aquí para obrar y bendecirte.
Nuestro Señor quiere secar todas nuestras lágrimas y sanar las heridas, solo Él puede llenar nuestro corazón y dar consuelo
En medio de las circunstancias que nos toca vivir debemos orar, llamarlo depender de Él. Jesús no nos dejará solos siempre estará para irnos, darnos su amor y la fuerza que necesitamos.
Como en la historia de la viuda de Nain Jesús llegará a tiempo para solucionarlo todo incluso lo irreparable.
S. Lucas 7:11 al 17